Conocí a una persona que vivía en una duna.

I met a person who lived in a dune.

Entre cartones y telas, era la única duna con algo de vegetación a su alrededor. Un minúsuclo oasis de melancolía azotado por vientos del sur, cargados de arena y sal.

It was the only dune with some vegetation around. An oasis of melancholy buffeted by winds from the south, laden with sand and salt.

Me contó, que en la vida llega una hora para aterrizar. El silencio se convierte en bullicio, lo exclusivo y único se torna en polimetría. Poco o nada importa los ruidos de los demás, porque bastante tiene uno con entenderse a si mismo. La edad del mono, o lo que es lo mismo, hago lo que me da la gana, cuando me da la gana, y así es como terminó viviendo en una duna y extrañando todo lo que existe fuera de ella.

He told me that in life one hour to reach land. The silence becomes noise, it becomes exclusive and unique in polimetría. Little or no matter the noises of others, because one has quite understood himself. The age of the monkey, or what is the same, do what you please, when you please, and that’s how he ended up living in a dune and missing everything that exists outside it.

Desde allí, en lo alto, vemos cómo la tierra se expande hasta el mar, imitando con sigilo el paso del tiempo, con sus curvas, matices, vaguadas y subidas.

From there, at the top, we see how the land to the sea expands, imitating quietly over time, with its curves, shades, valleys and climbs.

Un pasarela de asuntos sencillos, sin retoque ni filtros. Un lugar rodeado de huellas, donde suenan los acordes de un ukelele y el horizonte es camaleónico.

A simple runway issues, unretouched or filters. A place surrounded by footprints, where the chords of a ukulele sounds and the horizon is chameleonic.

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April 22nd, 2016|2017, blog|0 Comments

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